Seguidores Incondicionales

sigueme

–Te seguiré,  Señor;  pero primero déjame despedirme de mi familia. Jesús le respondió:

—Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.

Lucas 9:61-62 NVI

Si estás en un grupo pequeño, y en ese grupo está Jesús, y por boca de Él escuchaste cuando explicó que seguirle no va a dar tantas gratificaciones, y justo a la persona que está al lado tuyo le dice “sígueme”, y luego de decir eso te mira a vos, ¿Qué harías? Espontáneamente puede suceder lo mismo que pasó con el tercer participante del diálogo. Prometer que los vas a seguir, pensando al mismo tiempo “la semana que viene no me ve más por acá” y poner una condición a la promesa de seguirle.

Jesús hoy te dice, seguime y no mires para atrás, separate de tu pasado. Ya no estamos tan familiariazados con temas de agricultura como  en la época de origen del diálogo. Pero hoy mismo sucede lo mismo. Si el  agricultor mira hacia atrás corre el peligro de hacer torcido el surco donde luego hay que sembrar, para luego cosechar. El agricultor siempre tiene que estar mirando un punto fijo para no desviarse y nosotros somos invitado a mirar a Jesús, porque en el momento que miramos a quienes nos rodean, con sus comportamientos y promesas, entonces nos terminamos desviando, nos desanimamos, nos desalentamos, porque TODOS sin excepciones somos tan frágiles y débiles que en cualquier momento si nos descuidamos podemos desviarnos.

Me cautivó altamente la carta de la mujer violada en el taxi el mes pasado en algún lugar de Capital Federal. Y te transcribo unas líneas:

Tengo 20 años y en mi haber algunos que otros fracasos sentimentales, estudiantiles y familiares. También tengo sueños y manías, tengo caídas y manos amigas que me ayudan a levantarme. Y hoy, o mejor dicho, a partir del sábado 18 de abril, a determinada hora, en determinado lugar, tengo en mi haber, en este capítulo de mi vida, una violación….

No vine a este mundo a ser una mediocre. Así que no quiero serlo. No puedo seguir diciendo que esta bestia me arruinó la vida porque puedo hacerme cargo de los errores que cometí, pero no del delito que cometió él. Y la totalidad de mi vida no puede reducirse a que me haya violado un tipo…

Puede que nunca olvide su cara ni su voz. Pero tampoco voy a olvidar nunca qué merezco y quién soy y algún día me va a doler menos. Y la vida que tenía antes del 18 de abril (que hoy parece una utopía) algún día me pertenecerá de vuelta….

Manuela

PD: Nadie me hará creer jamás que fui, soy o seré culpable de que me hayan violado.

¿Qué me puede desviar? Tantas cosas de la vida… No te ates a las cosas que van sucediendo, define un objetivo, un propósito de vida, y sigue tras él. Sigue a Jesucristo, y tu vida no va a ser la misma. Él tiene un propósito trascendental para tu vida. Dios no te va a bendecir por lástima… Por lo que te pasó… Sino por ser su seguidor. Yo sigo, yo tomo la decisión de seguirle.

Jesús hoy te dice: Sígueme sin condiciones.

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